Compleganza es una palabra poco usada en aragonés y que no tiene una traducción directa al castellano. Si bien «plegar» significa «acabar», significativamente «acabar la faena», «complegar» significa más o menos «reunirse al acabar», así que compleganza debe entenderse como una reunión que se hace para culminar algún tipo de trabajo. Más o menos.
La gente de Estau Aragonés comenzamos a usar esta palabra en 2016 para expresar nuestro proyecto de reagrupar a todo el aragonesismo progresista en un proyecto político unitario en el que las diversas tendencias del mismo, expresadas en la implosión de CHA de 10 años antes, nos volviésemos a presentar juntas a las elecciones.
Esta estrategia decidimos adoptarla tras una conversación informal en un bar que tuve yo, como Secretario General de EA, con Pepe Soro, como Presidente de CHA, a instancia suya en febrero de 2015, en pleno subidón de Podemos. En esa reunión estuvimos ambos de acuerdo en que la guerra entre aragonesistas debería terminar y que habría que explorar la posibilidad de acuerdos políticos para el futuro.
No pudo haber acuerdo de cara a las elecciones de 2015, aunque yo personalmente le plantee a Soro esa posibilidad en la reunión antedicha, y nos presentamos cada uno por nuestro lado, nosotros al Ayto. de Zaragoza con el resultado autorreferencial conocido y CHA con la pérdida de otro concejal, quedándose con 2.
Continuamos las conversaciones durante los siguientes 4 años y ya teníamos un acuerdo entre las ejecutivas para que nuestros militantes fuesen como independientes en listas de CHA cuando el Comité Nacional de CHA rechazó el acuerdo, y así en las elecciones municipales de 2019 volvimos a presentarnos en solitario, aunque en la comarca de Tarazona y el Moncayo, junto con el resto de aragonesistas, logramos presentar candidaturas con el nombre de Aragonesistas del Moncayo (AdM), que no logró entrar en Tarazona, pero sí obtener un concejal en Trasmoz, que ha repetido ahora en 2023.
Tras el batacazo de CHA en las municipales de Zaragoza de 2018, que quedó fuera por primera vez, debatimos, reflexionamos y realizamos una honesta autocrítica juntos y llegamos a la conclusión de que era preciso lanzar primero un movimiento social aragonesista, conjunto, que nos llevase a candidaturas unitarias en 2023 y así nació la que nosotros llamamos «reunión de organizaciones aragonesistas (ROA)» que aunque agrupó a todas las entidades más o menos próximas ideológicamente, no fue capaz más que de realizar dos actos de homenaje cada año, el 23 de abril y el 20 de diciembre, con los correspondientes Manifiestos, pero sin desarrollar una base política o estratégica común, ni de debate público, reflexión interna, ni tampoco ningún tipo de estructura.
A la ROA se incorporó el Partido Carlista de Aragón, con quienes teníamos contacto desde hace tiempo y ambas entidades sí que iniciamos un proceso de diálogo y colaboración a nivel municipal de Zaragoza que nos llevó a constituir la Compleganza Municipal de Zaragoza, que nos sirvió como interlocutora unitaria con la CHA.
No extraña pues que el proceso de reagrupación del aragonesismo tuviese unos resultados tan limitados: básicamente la CHA recuperó algunos viejos militantes que se le habían ido al entorno de Unidas Podemos y nos incorporó a tres militantes de EA como candidatos independientes en las listas a Cortes de Aragón, sin embargo a nivel municipal se puede hablar de fracaso: no hubo incorporaciones significativas, salvo el pacto de CHA con EMT en Teruel, que fue un fiasco al pasar de 2 concejales a 0 y nuestra lista de Jarque de Moncayo, bajo siglas de CHA, que tampoco obtuvo representación. En Zaragoza no sabemos muy bien porqué CHA rechazó los candidatos de la Compleganza, digamos que «el embudo llegó a la parte estrecha» y simplemente renunciamos a ir en una lista, después de haber acordado el Programa Municipal, lo que significó una fuerte decepción para compañeros y compañeras.
Como resultado, CHA mantuvo su representación en Cortes pero salió del gobierno de Aragón, también perdió el concejal de Teruel, sin entrar ni en Zaragoza (será su segunda legislatura fuera) ni en Huesca (será la tercera, ya).
Irónicamente, CHA tan sólo consiguió volver a entrar en la DPZ, instituciones, las diputaciones provinciales, de la que aborrecemos tanto carlistas como soberanistas, por haber sido diseñadas en 1833 para romper la unidad de Aragón, constituir la base de la desproporción del sistema electoral y ser elegidas de manera indirecta y poco democrática, siendo desde siempre nido de caciquismos.
Hoy Estau Aragonés mantiene el Pacto con CHA a Cortes de Aragón, de seguimiento institucional, que aún tenemos que ver qué da de sí; formalmente la ROA sigue en pie, esperemos que siga manteniendo ese mínimo de unidad del aragonesismo progresista; pero sobre todo mantenemos, Estau Aragonés y Partido Carlista de Aragón, un pacto de colaboración a nivel municipal de Zaragoza que esperamos fortalecer en el futuro inmediato, creando una coalición aragonesista y progresista, de amplia base y plural, que pueda presentar candidaturas en las elecciones de 2027.
Rafel Fleta Girón
Secretario General
Estau Aragonés (EA)
