Resultan evidentes los avances sociales de las mujeres en diversos ámbitos, pero a pesar de la aparente igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, existen grandes obstáculos que dificultan la igualdad efectiva y el deporte no es ajeno a esta realidad.
Las mujeres en España, en los últimos años, se han sumado a la práctica deportiva de un modo decidido y masivo. De acuerdo con los datos de la Encuesta de Hábitos Deportivos 2016 del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en los últimos cinco años esta práctica deportiva ha aumentado en trece puntos.
No obstante, a pesar del paulatino aumento de participación de las mujeres en el deporte, aún existe un componente sociocultural que condiciona el acceso y la permanencia de las mujeres en este ámbito. Los factores psicosociales se manifiestan tanto en la socialización familiar como en la estructuración de la oferta deportiva en los centros escolares.
Con respecto a la socialización de género en este ámbito, existe un mayor abandono por parte de lasmujeres que por parte de los hombres. Además, hoy en día padres y madres aún tienen expectativas
diferentes si su hijo es chico o si es chica. Los estereotipos de género aún influyen en la socialización y eso incluye que el uso del espacio público es más limitado para las mujeres dado que siguen siendo los hombres, los que ocupan en mayor medida este espacio a través de actividades físico-deportivas.
La mayoría de las niñas tiene su primer contacto con el mundo del deporte y/o la actividad física en la asignatura de Educación Física, lo cual pone de manifiesto que la igualdad de acceso no puede equipararse a la igualdad de experiencia, por lo que no se les pueden pedir los mismos resultados, dada su escasa familiaridad y participación histórica y cultural, en una cultura de movimiento de arraigada tradición masculina (Vaquero, 2001).
Al hilo de esto, cabe subrayar que el abandono precoz de la actividad física por parte de las niñas en edades preadolescentes sea por presión social o intrafamiliar, es alarmante. Es por ello la urgente necesidad de un replanteo de estas actividades fomentando un modelo multideportivo variado y atractivo en espacios escolares para garantizar la mayor participación de las chicas, dado que como se está viendo hasta ahora, la iniciación mixta no garantiza la adherencia deportiva.
Como último apunte, mencionar la importancia de los referentes en este ámbito. Es fundamental
visibilizar a las mujeres en diferentes estamentos, para que así, las niñas del futuro tengan referentes en las que proyectarse y a las que deseen emular. Así pues, se necesitan medios de comunicación
comprometidos verdaderamente con visibilizar las hazañas realizadas por mujeres, no por su físico o por los hombres que las rodean, sino por méritos propios.
Leticia Salsamendi Azcona
