Las vías verdes son senderos que iniciaron las vías ferroviarias antiguas que nos conectan con la naturaleza. En Navarra tenemos nada más y nada menos que cinco (Camino Natural-Vía Verde del Plazaola, Vía Verde del Bidasoa, Camino Natural-Vía Verde del Tarazonica, Vía Verde del Irati y Camino Natural-Vía Verde del Ferrocarril Vasco Navarro). Pero, según especifican desde viasverdes.com existen más de 3.400 kilómetros de antiguas líneas de ferrocarril en desuso que han sido recuperadas como itinerarios cicloturistas y senderistas en el marco del Programa Vías Verdes, 135 itinerarios y 125 estaciones rehabilitadas.
Si hay un ranking para enumerar las mejores vías verdes de España no podrían faltar:
· Vía verde de la Senda del Oso (Asturias): 29km, entre asfalto y arena compacta. Comienza en Tuñon y culmina en Entrago o en el Concejo de Quirós.
· Vía verde de la Sierra de la Demanda (Castilla y León): Distancia de 54 kilómetros de longitud. Es destacada por la variedad de flora y fauna que abunda en todo el recorrido y es ideal para paseos en bicicleta. Inicia en Arlanzón hasta Monterrubio de la Demanda, Burgos. Al final de la ruta se encuentra el yacimiento de Atapuerca, cuna de la evolución humana en Europa y en el camino encontraremos joyas arquitectónicas de gran valor.
· Vía verde de la Sierra (Andalucía): Son 36,5 kilómetros de vía ferroviaria Jerez-Almargen uniendo las localidades de Puerto Serrano y Olvera. Es una de las vías verdes pioneras de España, su estado se ha conservado muy bien, entre Cádiz (estación de Puerto Serrano) y Sevilla (estación de Olvera), y discurre al pie de las sierras más meridionales de la península Ibérica. Con numerosos puntos de interés, destacan el Peñón de Zaframagón, hábitat de una de las mayores colonias de buitres leonados de Europa y el impresionante Chaparro de la Vega, que cuenta con más de 200 años. Reconocida como Ruta de Interés Turístico de Andalucía, este itinerario acumula numerosos galardones, entre ellos el Premio Europeo de las Vías Verdes.
· Vía verde del Carrilet I, en la Garrotxa (Cataluña): 57 kilómetros de longitud que unen Girona con Olot. Su nombre deriva del antiguo ferrocarril conocido como “Carrilet” y conectaba las comarcas de la Garrotxa, la Selva y el Gironés. Posee una colina que es la más “retadora” de la ruta. No se debe perder el manantial de Font Picant.
Además enumerar las siguientes rutas que siempre destacan entre los y las senderistas y turistas en bicicleta:Vía verde del Aceite, Jaén y Córdoba.
▪ Vía verde del Noreste, Murcia.
▪ Vía verde Ojos Negros, Aragón-Comunidad Valenciana.
▪ Vía verde de Val de Zafán, Aragón-Cataluña.
▪ Vía verde de La Jara, Toledo.
▪ Vía Verde del FC. Santander-Mediterráneo, Castilla y León.
Pero en Navarra y en Tierra Estella-Lizarraldea no nos quedamos atrás. ¿Conoces qué era «el trenico» y qué recorrido hacía? ¡¡Sigue leyendo!! Porque el antiguo trazado que el Ferrocarril Vasco Navarro realizaba por última vez el 31 de diciembre de 1967, linea de vía estrecha que unía Vergara con Estella Lizarra, está completamente terminado y reconvertido en Vía Verde en tierras navarras. Tú eliges el punto de partida pero es perfecto para recorrerlo a pie, en bicicleta o incluso a caballo.
Te sugerimos que en la primera etapa partas desde la antigua estación del ferrocarril de la bella ciudad del Ega, hoy en día estación de autobuses además de Punto de Información Turística donde podrán ayudarte con todas tus dudas y darte el folleto completo de la ruta. Una vez contemplada la belleza del edificio, una traviesa te indicará el inicio de ruta y solo tendrás que ir siguiendo las placas en el suelo que hay a lo largo del Parque de Los Llanos de Estella-Lizarra para seguir la vía verde. El primer túnel que cruzarás al finalizar el camino conocido como «Valdelobos» te enlazará con la localidad de Zubielqui para, después, llegar a Zufia, zona de trufas por excelencia y cerca de donde se encuentra el Museo de la Trufa de Metauten, único en España en su temática, en las faldas de la hermosa Sierra de Lóquiz llamada también la Corona de Navarra.
El Camino Natural continúa hasta Murieta, donde podremos contemplar la antigua estación reconvertida en edificio municipal y seguir por una larga recta entre campos de cultivo donde dejaremos la localidad de Mendilibarri antes de alcanzar Ancín. A 5km de distancia está Acedo, lugar ideal para descansar y recobrar fuerzas en el bar y camping Acedo, abierto los 365 días del año. Una vez cruzado el lavadero, nos conduce a otro túnel, de más de 1.400 metros, que nos llevará hasta el viaducto de Arquijas, paso espectacular que separa a la próxima y última localidad del trazado navarro, Zúñiga, donde ya habremos recorrido casi 27km disfrutando del paisaje entre zonas urbanas, rurales y naturales de gran belleza y del rico patrimonio ferroviario que encontrarás a su paso. Ah, y ¡no te pierdas los murales pintados en auzolan por los vecinos y vecinas de esta última localidad navarra! ¡Son preciosos!
De ahí Santa Cruz de Campezo te abrirá las puertas del País Vasco donde, a continuación, destacan localidades alavesas tales como Antoñana y su centro de interpretación del vasconavarro, Maeztu y su estación o el desvío al Santuario de nuestra Señora de Estíbaliz. Eso sí, cuidado con el túnel de Laminoria ya que no está terminado por lo que tendrás que realizar ese tramo por carretera (puerto de Gereñu de fuertes pendientes).
Adentrándonos hacia tierras guipuzcoanas, precaución con el trecho de carretera antes de llegar a Eskoriatza (Parque Natural de Aizkorri-Aratz) donde finalizar la ruta en Oñati o Vergara, concretamente en la estación de Mekolalde, a la cual el trenico llegaba desde Estella-Lizarra. ¿Te ha gustado este viaje?
Edurne Azcona Uriondo.
