¿Sabrías nombrar alguna de las cumbres más emblemáticas de Tierra Estella? Situada en el centro oeste de Navarra, en Tierra Estella-Lizarraldea disfrutarán los amantes de la naturaleza de los bosques atlánticos y del paisaje mediterráneo, de sus sierras y de sus llanos, de sus mezclas y contrastes. Es sin duda lugar idóneo para practicar deporte y recorrer algunos de los innumerables paseos y senderos marcados que ha ido recuperando la Comarca; hay de diferentes dificultades y niveles de exigencia a elegir. Así que, ¿eres una de esas personas que gozan del monte y de las que enmudecen realizando bonitas ascensiones con vistas privilegiadas? Te proponemos entonces adentrarnos entre paisajes navarros y subir a cuatro cumbres emblemáticas a través de estas líneas. ¿Quieres descubrirlas?
Empezamos por ella: Montejurra, la montaña en mayúsculas llamada también el Mirador de Tierra Estella y que se describe como un gran dragón recostado. Es una cumbre solitaria de 1.046m de altura que domina perfectamente el entorno, obteniendo unas excelentes vistas de la Merindad de Estella y las sierras adyacentes. La cima, que marca una frontera climática y a la que se puede acceder desde el Monasterio de Irache en Ayegui o desde localidades como Dicastillo, Arellano, Morentin o Muniaín, es también templo carlista ya que fue escenario de arduas batallas durante las diversas Guerras Carlistas. Para acceder a la cima podemos realizar la ruta a pie o, si lo preferimos en bici de montaña, apto para valientes.
Seguimos con la Sierra de Urbasa, que es quizás la más conocida entre locales y visitantes. Situada al norte de Tierra Estella, constituye espacios naturales de gran belleza paisajística en los que se alternan los frondosos bosques de hayas, los rasos de fina hierba y los roquedos. Además, en los alrededores de las 20.000 hectáreas de este Parque Natural, un espacio protegido, hay una oferta rica y variada para disfrutar del entorno. Por ejemplo, es un enclave perfecto para los aficionados y las aficionadas a las actividades al aire libre porque pueden practicar senderismo, bicicleta de montaña, paseos a caballo, escalada, espeleología, esquí de fondo o parapente. Por tu cuenta o con ayuda de guías experimentados.
Hay itinerarios señalizados de diferente dificultad como la Ruta de las Fuentes (sendero azul) o la de los Montañeros (sendero verde), rutas en btt, ascensiones a cimas como Beriain, Dulanz o la Trinidad de Iturgoyen. Se puede además deleitar la vista desde majestuosos miradores como el Mirador de Ubaba, ¡no apto para personas con vértigo! En sus entrañas el agua ha modelado numerosas simas y cuevas con preciosos lagos interiores. Pero, sin duda, el lugar más espectacular del parque se esconde entre sus hayedos encantados: la reserva natural del Nacedero de Urederra, la salida natural del acuífero formado en el macizo kárstico de Urbasa. El fondo rocoso sirve de marco a las impresionantes cascadas que bien merecen su nombre (en euskera ur: agua y ederra: hermosa). Para llegar hasta la cascada final (en estos momentos no se puede acceder justo hasta ella por protección y preservación del entorno) hay un sendero señalizado de 6,2 km que parte del parking de Baquedano, de escasa dificultad y a través del cual nos maravillaremos con cascadas, saltos de agua y pozas de intensos colores azul turquesa. Acceso sencillo a pie que se puede hacer con niños, personas mayores o grupos. El aforo es limitado y
es obligatorio hacer la reserva a través de Internet. Pero merece mucho la pena. Es una magnífica joya natural rodeada de vegetación muy recomendable, además, visitarla en otoño o en primavera. Los colores ocres y rojizos de esta época son fascinantes o entre marzo y mayo los intensos verdes hacen el paisaje aún más espectacular.
La tercera cumbre es la Sierra de Lóquiz, que se extiende entre el Valle de las Améscoas y Valdega, y destaca por su aspecto amesetado y horadado. La sierra es un misterioso pliegue montañoso por el que discurren numerosos senderos de distinta dificultad, entre ellos un sendero circular de 7,4 km llamado Basílica de Santiago de Lóquiz. Bajo sus tierras nacen trufas negras silvestres, cada vez más escasas, pero que son conocidas como el diamante negro de la gastronomía. Al cobijo de la sierra encontraremos el Museo de la Trufa, concretamente en la localidad de Metauten, único centro de interpretación de la trufa que hay en España. Lokiz también es escenario perfecto para los que les guste la escalada porque cuenta con cientos de vías equipadas de distintos grados de dificultad, ideal para noveles y experimentados. Sin olvidarnos de los miradores, como el Ojo de San Prudencio, una boca en su pared rocosa ¡de foto! Por no siempre está permitido el paso. En época de nidificación del alimoche (un ave con una graciosa cresta), que suele transcurrir entre marzo y septiembre, el acceso está prohibido. Es su hábitat.
¿Y la Sierra de Codés? Es la última cadena montañosa sobre la depresión del Ebro, quizás la gran olvidada de la Comarca pero no por ello menos bella. Engloba todas las sierras o peñas que se extienden desde la Sierra de Cantabria hasta Dos Hermanas. La altura máxima es el Ioar, cima con 1.421m de altura, ostentando el título de cumbre más alta de Tierra Estella hasta donde se puede acceder desde Torralba del Río, del hermoso Santuario de Codés (visitable) que se encuentra a los pies de la sierra, o desde la localidad de Aguilar de Codés en un recientemente estrenado itinerario de 15 km de longitud y 834m de desnivel positivo.
¡Ya tienes plan para cualquiera de los próximos fines de semana!
Edurne Azcona Uriondo
