Cartas a un Veterano: Volveremos a Montejurra
Al día siguiente de los asesinatos en el Monte en mayo de 1976 yo escribí mi última colaboración para Esfuerzo Común con el mismo título que hoy. El martes acudí a Estella con Patxi Asín, que ante el asedio de fuerzas armadas del Gobierno logró atravesar las líneas para asistir al acto de allí sin que se lograra evitar la asistencia con los filtros que cercaban la ciudad revisando a todo el mundo para impedirnos entrar. Asistir sin boina, hasta ahí podíamos llegar…La directora de la revista en aquel momento, Raquel Fernández Gago, hace muchos años que se encuentra en Nicaragua donde ha hecho su vida.
Ha transcurrido la friolera de 46 años y yo sigo donde estaba entonces, evolucionado pero no me han movido de la lealtad al Partido Carlista sin cargos por medio en mi historia. Podría recurrir al “Decíamos ayer” de Fray Luis de León pero ya está muy desgastado y hay demasiada gente que confunde el ser con el decir, y no soy de los segundos.
En ese tiempo, 46 años hemos sufrido los ataques constantes del “Carlismo paralelo”, organizaciones tramadas en despachos cuya verdadera historia está por escribir, algunos figuran en las listas a detener por los golpistas del 23 F o que aparezcan los folios que faltan del Sumario Montejurra, como bien sabía Pérez-Nievas padre. Se han montado asociaciones, fundaciones de los Borbón Parma auspiciadas por un íntimo del Emérito, actos sin fin, falsificaciones multitud como aquella de “los carlistas con los confederados de USA” o extremar el sentido de las guerras cristeras y la Vendée, lo primero ha ido a parar al falangismo mexicano previo a la guerra civil y su curioso apoyo al seudotradicionalismo actual o al Ordo Militaris Catholicus fundado por un franciscano rebelde, registrado como entidad comercial en USA y ya proponiendo el golpe de Estado en España y la caída del Papa Francisco, lo llaman de nuevo “Cruzada” y hasta tienen estatutos como los
del Temple, basado en la manipulación del odio y sirviendo, como no podía ser menos a los intereses de los de siempre) en España pretexto comunista mediante. A lo que ha contribuido la desviación desaforada y la ignorancia de la Historia por parte de determinada parte de la izquierda, Bono, García Page, Extremadura, Aragón… que terminaron de adulterar, y venía de lejos, lo que ahora llaman “las dos almas” del PSOE para dejarlo en los huesos y a merced del oportunismo de quienes piensan que una revolución se hace, superada la violencia, a golpe de decreto teñido de socialdemocracia con “Jefe” y con aderezo de tonterías contra la dictadura de los jueces caducados que no dimiten, hoy tan reacios a la democracia como hace medio siglo.
Y todo esto el Partido Carlista, gran víctima de la sangrienta Transición, reflejada en aquel Montejurra, la matanza de Atocha o el caso Scala (Partido Carlista, PCE y CNT como víctimas). Y además el Partido Carlista superó la defección de los Borbón Parma, confirmando mi tesis de que las personas providenciales con, salvo excepciones, una rémora, más que otra cosa. Allá fueron en pos “De las ollas de Egipto” que dijeron en el XIX una parte de los que trataron de medrar en el Partido Carlista, algunos otros quedan. El Partido ha perdido gran parte de su patrimonio a manos del Museo de Estella y de las “donaciones” de lo que no era suyo de los Borbón Parma a Aznar por parte de Carlos Hugo y a una universidad holandesa de su hijo, el que va a hacerse la foto al Monolito y que fue educado fuera de España por algo que nunca vimos claro, hasta que los hechos han confirmado todo.
El Esfuerzo Común en su etapa carlista desapareció en los 80 convertido en una publicación someramente regionalista. Yo supe bien de aquello. Por eso hoy y ahora, quienes no se conforman con las palabras o las raciones de nostalgia pesimista han conseguido sacar de nuevo la revista Esfuerzo Común, por encima del intento bastardo de quienes han tratado de usurpar ideológicamente su legado inicial. Fui testigo de la etapa de los 70 en Zaragoza, el cambio de formato, con la persecución incesante de quienes se proclaman a la vez de centro, de derecha, liberales y conservadores para abarcar todo lo que puedan y conseguir el Poder a toda costa y sin escrúpulos. ¿Qué tenemos? La Ley Mordaza no va a derogarse en cuestiones fundamentales, “Garramendi” está a lo suyito, que decían de Franco, la FFF sigue su marcha cara al sol y se encuentra en los sitios más insospechados y el Gobierno, que ese sí que tiene dos almas y ambas enfermas en diverso grado pone velas a los empresarios, no arregla lo del agua y el turismo nos la gasta y degrada el territorio. El futuro del País de los Camareros junto con la peligrosidad de las bases USA/OTAN (guerra de Ucrania) tiene muchos nubarrones por delante y el indulto a Griñán si se produce determinará la caída del César.
El Partido Popular hiede de lejos cuando Feijóo presenta como referente al “Asturiano” que apodó Villarejo de las conspiraciones en Interior pero no importa porque hay que mantener las formas y las contradicciones. Donde yo vivo ahora hay una librería en un radio de un kilómetro, solo existe en los bares la prensa deportiva salvo alguna excepción y como mucho aparece El Mundo o La Razón.
¿Alguien piensa que en una sociedad así cabe un cambio con la longevidad media creciendo y que tiende al conservadurismo más feroz? Esfuerzo Común intentará enfrentarse a todo eso mientras los paralelos montan campamentos paramilitares y no pasa nada, no sea que alguien saque los palabros de comunismo y terrorismo que siempre son eficaces a la hora de descalabrar a alguien cuando la plebe que no lee, exige caudillos y no escarmientan… sale en procesiones, y tiene a la Religión como objeto folklórico y atrezzo social. Las cifras económicas de su sistema esclavista dicen cosas muy diferentes y tenebrosas.
¿A dónde vamos? Yo no veré en vida consulta honesta alguna sobre la Monarquía, pero a lo mejor sí que veo estallidos sociales desesperados promovidos en remoto por quienes solamente piensan en su beneficio y que los mercados se regulan de forma automática, todavía hay gente que se cree eso y afirma que la privatización total nos salvaría de populismos y otras cosas de duendes que la izquierda no sabe explicar, si no ha sabido gestionar lo de la Justicia y Felipe González fue el primer asaltante de lo judicial y todavía se le respeta…, es como lo del Emérito que después de los hechos, y lo que ignoramos, estorba pero sale en cámara.
Recuerden “No hay pruebas ni las habrá” sobre el GAL, pues sí que hubo muchas cosas, pero basta firmar eso de “No se aprecian hechos constitutivos de delitos” para que en el confesionario de jueces, instituciones y fiscales absuelvan y/o se archive, curiosas iglesias políticas que votan juntas no investigar por el aquel del “qué dirán” tan tradicional. Además de la Mordaza, peor redacción aún, se aproxima la de los “Secretos” para un siglo o lo que haga falta. En un país que declaró su dictador “protomartir” a un conspirador asesinado, Calvo Sotelo, el Presidente no, el otro, cabe todo. Y eso no se resuelve en una generación como creen algunas/os equivocadamente.
De modo que la revista sigue y algunos de sus lejanos colaboradores también, Joan Tarres, Virus, Caradeplata ¿Qué importa la persona si lo que cuenta es el contenido de lo que dice? Hemos vuelto a Montejurra, y yo estoy otra vez aquí, y no solo que es lo que cuenta, y a buen seguro otros seguirán. Partido Carlista mal que pese. Los usurpadores lo tienen crudo. Y la fatuidad de confundir libertad con cerveza de sofá y grito ciego, banderita de chino mediante, alguna vez explotará como pompa de jabón. Ya ha pasado. Y Billy el Niño se murió en la cama, como Franco, no escarmentamos. Y Martín Villa, el de la ametralladora sobre Javier y los carlistas en 1977 lo mismo, yo también estaba allí. ¿Apostamos? No ya condenas, ni siquiera la verdad o el entierro decente de las cunetas.
Joan Tarres
